Cirugía Maxilofacial

La cirugía maxilofacial, también conocida como cirugía ortognática.

Cirugía Maxilofacial

La cirugía maxilofacial, también conocida como cirugía ortognática.

Cirugía Maxilofacial

La cirugía maxilofacial, también conocida como cirugía ortognática, es una de las especialidades médicas de la odontología y se dedica al estudio, prevención, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación de los problemas relacionados con las estructuras de la cara, cabeza, cráneo y cuello, además de la cavidad oral, maxilares y dientes.

La cirugía maxilofacial trata aquellas enfermedades que ocurren en la boca, la mandíbula, la cabeza y el cuello y requieren de una intervención. Pueden ser patologías de origen tumoral, traumático, por degeneración o envejecimiento.

El acceso a esta especialidad se realiza después de superar el examen MIR y después de completar un período de residencia hospitalaria de 5 años. La formación incluye la rotación del residente por servicios de Urgencias, Cirugía General, Vigilancia intensiva, Cirugía Plástica y Otorrinolaringología.

Según la Sociedad Española de Cirugía Oral y Maxilofacial, un 10% de la población necesita someterse a este tipo de intervenciones quirúrgicas. Esta cirugía es necesaria, por ejemplo, cuando el tratamiento de ortodoncia no da una solución eficaz.

Principalmente, cuando es necesario solucionar problemas funcionales y estéticos que provocan una mala posición y/o contacto de los dientes; es decir, problemas de maloclusión que no permiten que la dentadura encaje. También puede aplicarse en casos que ayuden a mejorar la calidad de vida, salud y la estética del paciente. Entre otros posibles casos en los que es necesaria esta cirugía destacan:
  • Tumores en la boca, cara o cuello. Estos casos son los más demandados en este tipo de cirugía. Tiene un alto nivel de complejidad.
  • Medicina oral. Se da cuando es necesario realizar exodoncia de cordales y otros dientes o extraer quistes o tumores benignos en la cavidad oral.
  • Trastorno de la articulación temporomandibular (ATM). Esta disfunción de esta articulación provoca en el paciente un dolor continuo que, en ocasiones, debe tratarse con cirugía y reemplazar la articulación dañada por una prótesis.
  • Dientes fracturados. Se extrae un diente roto, partido, fracturado o afectado por una importante caries dental siempre que no pueda reconstruirse.
  • Mejorar aspectos estéticos del rostro. Los cirujanos orales y maxilofaciales tienen a su alcance diferentes técnicas con las que ofrecer a sus pacientes un cambio sustancial del aspecto de la cara, sin necesidad de dejarle cicatrices visibles.
  • Injertos óseos
  • Extracciones dentales complejas
  • Extracciones de quistes orales
  • Extracciones de tumores orales
  • Reconstrucción de los maxilares a causa de malformaciones, accidentes…
  • Sangrado nasal. Es probable que durante las primeras 24 horas después de la intervención, haya sangrado nasal.
  • Congestión nasal. La nariz puede quedar obstruida por restos de coágulos e, incluso, la mucosa de la nariz inflamarse y dificultar la respiración.
  • Dolor de garganta. Al despertar de la anestesia o al día siguiente, el paciente puede notar un dolor localizado en la garganta similar a una faringitis. Se debe al tubo de la anestesia.
  • Hematoma. Después de esa intervención quirúrgica y durante unos días, el paciente presentará una inflamación que poco a poco irá disminuyendo, lo mismo que sucede con posibles hematomas.

Sobre todo, en aquellos pacientes a los que le sangra la nariz, se recomienda limpiarse bien la nariz utilizando palillos de los oídos impregnados de agua oxigenada.

Además, durante la primera semana tendrán que seguir una dieta líquida a base de caldos, batidos de frutas, batidos de farmacia energéticos, etc. Por otra parte, es necesario evitar actividades y deportes de contacto físico durante los tres primeros meses.

Por último, una de las partes más importante en la recuperación después de una operación maxilofacial es la fisioterapia. Es esencial para la recuperación de la sensibilidad de los músculos, acelerar su desinflamación, y además una forma de recuperar el tono muscular mermado después de la operación.

En esta línea, se pueden recomendar al paciente sencillos ejercicios de fortalecimiento de la musculatura facial y mímica facial que puede realizar en casa frente a un espejo. El objetivo de estas pautas es recuperar todos los movimientos faciales.

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